En un rincón de sobrecogedora belleza, desde los escarpes que se precipitan desde el Cornión y los Urrieles, entre prados y espesuras se encuentra la ermita de Corona, donde descansa la imágen de la Virgen de Corona, una imágen que da lugar a la fiesta que auna el Valle de Valdeón. La conmemoración de esta fiesta tiene sus origenes en una pertinaz sequía que asoló, en 1850, al Valle de Valdeón. Las oraciones y plegarias de los valdeones, pidiendo la intercesión de su patrona, produjeron la llegada de la ansiada lluvia y en su agradecimiento el Real Concejo, se comprometió a celebrar, todos los años, un novenario previo al ocho de septiembre.
Pero la magía de este rincón no sólo descansa en la tradición religiosa y en la belleza del paraje donde se encuentra enclavada. En este enclave cuenta la tradición que fue coronado Rey Don Pelayo y como toda leyenda no deja de tener su fondo de razón. Pelayo vino a refugiarse en los abruptos valles de los Picos de Europa, donde alentó a sus moradores a la rebelión frente al invasor y siendo proclamado líder por entre otros concejos los de Sajambre y Valdeón, dando lugar esta sublevación, a la batalla de Covadonga. Al igual que en época Romana, Valdeón se volvió a constituir en el último reducto de una rebelión contra el invasor.
Un rincón cuya magia se asienta en tres pilares: la belleza de sus parajes, la leyenda y la tradición religiosa. Descubre este rincón de la vertiente leonesa de los Picos de Europa que no tiene nada que envidiar a la parte asturiana y cántabra del Parque Nacional de los Picos de Europa.
- La ermita de Corona
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Picos de Europa - Cómo llegar
La ermita de Corona
















La ermita de Corona en imágenes




